Déjeme decirle que no sé quién se cree usted,
para venir tan repentinamente a alborotarme las ganas de querer,
a sacudir el polvo de esta canción,
a despertarme los miedos y las dudas.Yo no sé quién le dio el derecho de venir a alunizar en mis caderas
y jugar con esa luna que llamamos…
Nuestra ciudad cada día es más pequeña. A veces tengo la impresión de que todos se están marchando o están encerrados en sus cuartos preparando las maletas.
Si yo me marchara no llevaría maleta.
Roberto Bolaño
(Fuente: monologodelsolo)